INICIOPREGUNTAS FRECUENTES

¿Es difícil el procedimiento para adoptar en Venezuela?

Serie Adoptar en Venezuela Nro. 2
No es difícil es más bien incierto. La adopción en general es de por sí ser un proceso largo, que comprende un conjunto de pasos que comienzan (desde el punto de vista de los adoptantes) a partir del momento que se inicia el trámite formal de adopción, pasando por las charlas o talleres, evaluaciones bio-psico-sociales-legales de idoneidad, visitas domiciliarias, un proceso previo de emparentamiento, la entrega del niño, niña o adolescente en colocación familiar, el transcurso de un período de prueba, un seguimiento preadoptivo, hasta llegar al punto final, cuando un juzgado dicta el decreto de adopción y con éste, se tramita el registro civil y se obtiene la nueva Partida de Nacimiento. Ahora bien, si a este proceso le añadimos el proceso en paralelo que a un niño o niña se le realicen los estudios e informes necesarios y cuente finalmente con un certificado de adoptabilidad, pueden llegar a pasar años, antes de parear unos futuros padres con un futuro hijo.
Nota 1: También es cierto que en los actuales momentos, autoridades competentes sensibilizadas en materia de adopción (según la Ley se deberán constituir Oficinas Estadales de Adopción en todos los estados del País) así como organizaciones de la sociedad civil, tal y como PROADOPCION, intentamos destrabar, agilizar y optimizar el proceso, en busca de un beneficio eficiente y oportuno para todos los niños, niñas y adolescentes que sean ciertamente adoptables y que por tanto, ameriten una respuesta rápida y efectiva para ver satisfecho su derecho a vivir y criarse en una familia sustituta adecuada y permanente.
 
Nota 2: La experiencia en Venezuela, nos indica que es más difícil ser adoptado que adoptar. Después de todo, los adoptantes, pueden recurrir directamente a la adopción internacional e incluso tomar decisiones para satisfacer su deseo de ser padres, algunas tan absolutamente cuestionables como una entrega directa. Mientras que un bebé, un niño o una niña institucionalizada, siempre estará en manos de lo que las autoridades competentes y demás actores intervinientes en el proceso, estén dispuestas a realizar con mayor o menor dedicación y diligencia por su interés superior.